| Arte con sabor a Tamarindo |
| martes, 01 de diciembre de 2009 | |||||
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Cuando
comenzó el proyecto no se contaba con mucho dinero para comprar muebles de lujo
ni cuadros exóticos que por lo general están a precios inaccesibles. Carin me enseño como pintar con mucho colorido unos muebles rústicos que venden en las calles de San Pedro Sula. Utilizamos pintura de aceite, escogimos tres colores que contrastaran y a su vez compaginaran con la decoración general del lugar, unas brochas, algo de imaginación y listo!
Algunos murales también fueron plasmados por otros huéspedes, o por personas como Melvin Alvarado, un artista de la pintura, hondureño que muy pocos conocen, pero quienes lo conocen tienen el gusto de apreciar sus innumerables ideas en muros y oleos. Nunca es demasiado caro, si utilizamos nuestra creatividad y dedicamos un poco de tiempo a nuestros ambientes y espacios.
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Comentarios (2)
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Pablo Ramirez
said:
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... Mi hermano Pedro Pablo un día me comentó que "El Hombre para ser feliz debería hacer un trabajo manual aparte de su profesión u oficio"... no se si esto es de él, pero comparto su opinión. carpintería, pintura, jardinería... realmente hace tomar la vida con un sentido más divertido. Un saludo. |
mario antonio
said:
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... hola esta muy bonita su técnica que iso en la habitación yo soy pintor me gusta la pintura trabaje en rincón creativo no se si ha escuchado pinto murales, falsos acabados y mochetas y muchas cosas mas tal ves algún día la puedo conocer para poder hacer un trabajo juntos |
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En algunas
ocasiones, cuando tengo tiempo libre, me gusta hacer algunas manualidades. Y
este es el caso de un lugar que antes fue la casa donde pasé mi niñez y
adolescencia, y que ahora se ha convertido en la casa de muchos turistas de
Europa, Asia, Norte y Sur América y el mundo entero. Les hablo del
Pues con
la ayuda y consejos de Carin Steen, una holandesa que tiene muchos años de
vivir en Copan Ruinas, logramos un ambiente acogedor y muy pero muy artístico,
todo producto de nuestras propias manos.
Es muy
gratificante hacer arte con tus propias manos, y lo más agradable es ver a los
turistas tomándose fotos con tus murales y las distintas expresiones de arte
que fueron plasmadas en las paredes del Hostal Tamarindo.


